Bolsa de horas
Se consume lo que se usa, sin mínimo mensual y sin horas que venzan. Sirve cuando el volumen es irregular.
Guía de compra · SAP y Salesforce en LATAM
El costo de un proyecto SAP o Salesforce en LATAM lo determinan seis cosas, y ninguna es el número de consultores: el estado real del sistema que ya tienes, cuántas sociedades y países entran, qué exige la localización fiscal de cada uno, cuántas integraciones hay que sostener, cuánto desarrollo a la medida arrastras, y quién asume la limpieza de datos. Esta página explica cómo pesa cada una, sin cifras, porque una cifra sin diagnóstico previo es una adivinanza cara.
Los seis factores
En orden de impacto, según lo que vemos al entrar en sistemas que ya están corriendo.
No es lo mismo un ECC estándar y ordenado que uno con quince años de parches encima. Antes de estimar hay que saber qué versión corre, cuánto desarrollo propio tiene, qué está documentado y qué no. Un sistema que nadie ha tocado en años suele ser más barato de migrar que uno muy intervenido, aunque parezca lo contrario.
Una sola compañía en un país es un proyecto. Un grupo con seis sociedades conviviendo en un mandante, con operaciones entre compañías y consolidación, es otro. Cada sociedad añade configuración, pruebas y cierre. Es el factor que más subestiman las estimaciones hechas por fuera de la región.
Esta es la parte que no aparece en los catálogos y donde se rompen las migraciones hechas copiando una plantilla regional. Colombia pide facturación y nómina electrónica DIAN, más ICA por municipio y por actividad. México pide CFDI 4.0, Carta Porte y, si hay personal, REPSE. Perú pide SIRE, libros electrónicos y detracciones. Costa Rica y Guatemala tienen sus propios comprobantes electrónicos, con calendarios de cambio distintos entre sí.
Cada sistema conectado al ERP es superficie que hay que mantener viva durante y después del proyecto. Bancos, facturadores, portales de proveedores, el CRM, la nómina. El costo no está en construir la integración, está en sostenerla cuando cambian las dos puntas.
El desarrollo propio hay que evaluarlo uno por uno: cuál se reemplaza con estándar, cuál se reescribe y cuál se apaga porque ya nadie lo usa. Ese inventario es lo primero que hacemos, y suele reducir el alcance más de lo que el cliente espera.
Es la línea que más veces se subestima. Migrar datos sucios cuesta más que limpiarlos antes, y la limpieza la puede hacer el cliente, nosotros, o nadie. Si es nadie, el costo aparece igual, más tarde y más caro.
Modalidades
La modalidad cambia el costo total tanto como el alcance. Elegir mal es la forma más común de pagar de más.
Se consume lo que se usa, sin mínimo mensual y sin horas que venzan. Sirve cuando el volumen es irregular.
Una persona asignada por meses, con contrato y factura local. Sirve cuando hay trabajo continuo y conocido.
Varios perfiles gestionados por nosotros, escalable por sprint. Sirve cuando el alcance crece y se contrae.
Precio fijo sobre un alcance definido. Solo funciona si el alcance está bien definido, y eso requiere diagnóstico previo.
Sin costo adicional
Condiciones que van en contrato y no dependen del tamaño del proyecto.
No generan cobro. Se paga cuando hay alguien asignado.
Sin costo, hasta cinco días hábiles en perfiles estándar. En perfiles especializados el plazo se acuerda por posición.
Por nuestra cuenta, no se factura aparte.
Preguntas frecuentes
No hay una cifra única y desconfía de quien la dé sin haber visto tu sistema. El rango real depende del estado del ECC actual, de cuántas sociedades consolidan en el mandante, de cuánto desarrollo a la medida hay que evaluar y de qué integraciones deben seguir vivas. Con esos cuatro datos la estimación deja de ser una adivinanza. El diagnóstico previo no tiene costo.
Casi siempre porque están estimando alcances distintos. Una incluye la localización fiscal del país y la otra la deja fuera, o una asume que el cliente limpia los datos y la otra lo cotiza. Al comparar propuestas conviene mirar qué entra y qué no antes de mirar el número.
Encarece menos de lo que cuesta ignorarla. La facturación electrónica DIAN, el CFDI 4.0 y Carta Porte, el SIRE peruano o los comprobantes de Hacienda en Costa Rica tienen calendarios propios que cambian por resolución. Configurarlos bien desde el inicio es trabajo acotado; corregirlos con la operación detenida no lo es.
Precio fijo funciona cuando el alcance está definido con detalle, y eso exige un diagnóstico previo. Bolsa de horas funciona cuando el volumen es irregular o el alcance todavía se está descubriendo. Pedir precio fijo sobre un alcance difuso traslada el riesgo a la calidad, no al proveedor.
No publicamos tarifas. El valor se cotiza por posición según perfil, seniority y duración, porque un consultor FI senior y un desarrollador ABAP junior no cuestan lo mismo ni por el mismo tiempo. Lo que sí está publicado son las condiciones: qué entra, qué no, y qué pasa si algo sale mal.
En bolsa de horas se consume lo que se use y las horas no vencen. En consultor dedicado o equipo administrado se factura mensual y se puede cancelar con un mes de aviso escrito. En proyecto cerrado el alcance manda: si cambia el alcance, se cotiza el cambio antes de ejecutarlo.
No. La búsqueda y el reclutamiento inicial no generan cobro. Presentamos dos o tres candidatos validados técnicamente en menos de 72 horas desde el requerimiento completo, y se paga cuando hay alguien asignado.
No. Revisamos el estado del sistema, el alcance real y las dependencias antes de cotizar, porque sin eso cualquier número que demos es inventado.